Por Bernardo Bonet, abogado en Bonet Abogados.

Parece indiscutible que la tecnología blockchain (cadena de bloques) y todas sus luces y sus sombras son ya una realidad en la evolución presente y futura de una amplia variedad de sectores económicos e industrias. La mejor prueba de ello es la sucesión en los últimos meses de pronunciamientos de autoridades internacionales y nacionales cuyo contenido ha sido el análisis del fenómeno e incluso se ha llegado a hablar de propuestas de regulación.

El pasado 1 de febrero, se presentó el observatorio y foro de la cadena de bloques de la Unión Europea con el apoyo del Parlamento Europeo con el que se pretende resaltar las principales novedades de la tecnología y promover y reforzar el compromiso europeo con las numerosas partes interesadas que intervienen en actividades de blockchain.

El blockchain va a tener una relevancia capital en la evolución de algunos sectores económicos como puedan ser la asistencia sanitaria, la energía, la logística, la gestión de los derechos de propiedad intelectual o la administración pública, y muchos otros que seguramente todavía ni imaginamos. Y, por supuesto, ya puede decirse que el blockchain es parte importante en los nuevos proyectos que van proliferando en fintech, insurtech y legaltech, y que a buen seguro van a seguir apareciendo.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha comenzado recientemente a elaborar un estudio sobre los cambios que las nuevas tecnologías aplicadas al sector financiero están produciendo en el mercado.

El objetivo del estudio es analizar las causas de esta disrupción tecnológica, sus características y el impacto que el fintech genera en el sector financiero y en toda la economía, desde el punto de vista de la competencia.

Parece que se tendrá en cuenta que tales innovaciones tienen el potencial de dinamizar el mercado y transformar el papel de la regulación.  Una vez finalizado se realizarán una serie de recomendaciones para que la regulación del sector fintech consiga el mayor bienestar para el consumidor y la eficiencia económica.

Mientras llega este estudio, el cual a buen seguro no será la única iniciativa ni de análisis ni de regulación que podemos esperar en los próximos meses, debemos tener claro que la tecnología blockchain es una realidad que en algunos años puede acabar transformando totalmente algunos sectores económicos y siendo la herramienta para nuevos modelos de negocio.

Por ello se hace necesario que, teniendo en cuenta las especiales características de una tecnología que parece que puede cambiar la forma de entender muchas cosas, desde una perspectiva jurídica exista una regulación equilibrada y que encaje con la filosofía del blockchain, sin perder de vista la siempre necesaria seguridad jurídica.

Somos conscientes de que es complicado entender la tecnología blockchain, y más si pretendemos analizarla no solo desde el punto de vista estrictamente técnico sino también desde el punto de vista jurídico, normativo y regulatorio, y por ello vamos a iniciar una serie de artículos en los que analizaremos de una forma lo más sencilla e ilustrativa posible la tecnología, su regulación legal y su aplicación a nuevos modelos de negocio.