empresas

Por Antonio Paños Picazo. Keizan Consultores.

Cuando desde Bonet Abogados me propusieron colaborar a través de su blog con un artículo, sentí una gran ilusión y también una gran responsabilidad: la de estar a la altura de los valores que transmite esta firma, a cuyos responsables conozco desde hace muchos años. Mi experiencia profesional ha estado siempre ligada al mundo de la financiación, por eso voy a hablar de la financiación de las empresas, el auténtico motor de la actividad económica de nuestro país.

La primera mirada la dirigiremos al entorno en el que nos movemos. España es uno de los países más bancarizados del mundo, con un volumen de oficinas por habitante cuyo análisis explicaría parte de la situación de repliegue actual de red de distribución. No obstante, demos una ojeada al mapa competitivo de la banca.

El problema principal no es el mapa actual sino el esperado, que no es el mismo. En siete años hemos pasado de tener 12/15 entidades financieras relevantes, 5 bancos y 10 cajas, a un panorama actual en el que no hay mas que 5/6 actores posibles, con tendencia a una concentración aun mas profunda. Yo soy -entre otros- de los que piensa que de haber habido un gobierno estable, el mapa bancario hoy ya sería distinto. Soy consciente de que los números de sus cuentas de resultados no salen y que en estos tiempos no hay que hacer “mudanza”. Pero si alguien cambia el status quo actual, algunos reaccionarán y la concentración será rápida.

Ya buscaremos entender las causas de este cambio, pero vamos a lo primero. Aunque hoy exista un océano de financiación, el mapa competitivo esperado me lleva a  prevenirle de que la situación de su empresa frente a las posibilidades de financiarse está cada día mas comprometida.

Esto no ocurre hoy, me dirán, los bancos hacen cola por ofrecer dinero a las buenas empresas (y a las malas, tal vez).  Es verdad, no hay demanda y las cuentas de resultados de los bancos aprietan, a pesar de ello no podemos esperar que las cosas sigan igual por mucho tiempo. ¿Máximo 2 años?

La competencia hace a los bancos eficientes, hace que se esfuercen en mejorar la dinámica comercial, la respuesta diligente  y los servicios ofrecidos. La reducción del número de entidades va, sin duda, contra la  cuenta de resultados de su empresa. Los bancos que queden tendrán mayores márgenes porque empresas y particulares tendrán menores alternativas, más allá de la buena gestión tradicional de sus costes de transformación.

La buena noticia para las empresas es que el precio del dinero y la atonía de la demanda son de tal naturaleza, que no existen primas de riesgo que diferencien las mejores empresas de las no tan buenas.

La mala noticia es que comprar y vender dinero no es negocio, por lo que si los bancos quieren presentar unas cuentas de resultados aceptables para sus accionistas, le tienen que vender a usted productos o cobrarle por los servicios que le prestan. Ya sabemos que pueden reducir su estructura, en eso están, y ya sabemos que vamos a una banca cada vez más digital de modo que sea menos intensiva en personal, pero la reducción de costes requiere inversiones y un cierto cambio de modelo. No lo dude, el cambio de modelo viene, se está gestando ya. Menos oficinas, más grandes y con especialistas por líneas de producto o perfil de clientela.

Hay datos ya significativos que conviene resaltar. No hay negocio que pueda aguantar mucho tiempo con rentabilidades inferiores al coste del capital, por ello y en previsión de que la clave está y estará en cómo los bancos generan sus cuentas de resultados, el Banco de España ha decidido que el análisis del modelo de negocio formará parte de sus nuevos procesos de inspección. No da igual cómo se genera el beneficio, hay que ver que está correctamente generado, que es trazable y que es repetible. No sólo el capital será el requisito, también lo será definitivamente la gestión. Bienvenido el modelo de revisar la gestión y el modelo de negocio. Parece un paso positivo para el sistema financiero español, parece que, por fin, se reconocerá a los buenos gestores. ¿Ocurrirá lo mismo en el resto de Europa?

Hay una queja muy fundada sobre la banca. Todos los análisis  terminan en el capital, se quiere más capital y de más calidad. Ya sabemos que la banca es un negocio especial y necesario, pero la inseguridad derivada de sucesivas y no cerradas regulaciones hace que se esté jugando un partido y vayan cambiando las reglas a medida que se disputa. Es muy difícil, por bueno que seas, (y la banca española lo es) que se pueda ganar con estos niveles de incertidumbre.

Visto que la situación aventura cambios, mi sugerencia es que las empresas revisen su estructura financiera, que se reestructuren,  para que estos cambios no les pillen desprevenidos. Ahora más que nunca las pymes necesitan contar con movilidad financiera, definida como la capacidad de una empresa para responder adecuadamente a una demanda inesperada de fondos. En esa línea procuraremos seguir financiacióncompartiendo algunas ideas de dinámica de relación y comportamiento con las entidades que esperamos les sean de utilidad.